El huracán Ian causó daños catastróficos en la costa suroeste de Florida el 28 de septiembre al tocar tierra cerca de Fort Myers. Más de una semana después, los servicios de emergencia siguen buscando sobrevivientes en los barrios más afectados. Con más de 100 muertos, esta tormenta es una de las más mortíferas en la historia del estado. La magnitud de los daños ha dificultado las labores de socorro y respuesta, ya que los voluntarios acuden a ayudar. Los refugios y los vehículos de alquiler son escasos en el estado, y muchos voluntarios conducen más de dos horas cada día para llegar a la zona afectada.