Hermanos puertorriqueños piden oración por crisis financiera en la isla
Los hermanos de Puerto Rico que asistieron a la Consulta y Celebración Intercultural de la Iglesia de los Hermanos en Pensilvania del 4 al 7 de mayo pidieron a los demás participantes que oraran por la isla durante su actual crisis financiera. Desde el 1 de mayo, casi 100,000 empleados públicos, incluyendo maestros y otros, han sido despedidos temporalmente debido a que el gobierno puertorriqueño declaró que la isla se había quedado sin fondos, según informes de prensa.
El senado de la isla y el gobernador aprobaron el sábado un acuerdo para poner fin al cierre del gobierno y se dijo que estaban trabajando en un acuerdo sobre un impuesto especial a las ventas para cerrar la brecha del déficit.
Al menos dos miembros de la Hermandad que asistieron a la consulta en Pensilvania se encontraban entre quienes no recibían su sueldo, según Jaime Díaz, quien hizo el llamado a la oración. Comentó que la crisis financiera ha afectado a su propia familia. Díaz es pastor de la Iglesia de la Hermandad de Castañer y miembro de la Junta General de la Iglesia de la Hermandad.
Hermanos brasileños en el estado de Sao Paulo afectados por levantamiento de pandillas
La Igreja da Irmandade-Brasil (Iglesia de los Hermanos en Brasil) solicita oración tras la ola de violencia pandillera que ha azotado el estado de São Paulo desde el fin de semana pasado. São Paulo es el estado más grande del país. La violencia, que ha afectado a la policía y a bancos, e incluso ha incendiado autobuses del transporte público, comenzó el viernes 12 de mayo, según la BBC, e incluyó levantamientos en unas 70 cárceles.
Marcos Inhauser, director nacional de la misión de los Hermanos en Brasil, pidió oraciones “para que la gente esté segura y tenga más control emocional en esta situación, y para que las autoridades tengan sabiduría al buscar un cese del fuego” con la organización criminal –llamada “Primer Comando de la Capital”, según la BBC– que ha orquestado lo que Inhauser llamó violencia de tipo terrorista.
“Tenemos mucha gente viviendo en una zona muy peligrosa” cerca de una prisión en la ciudad de Hortolandia, dijo Inhauser, informando sobre la situación al detenerse en las Oficinas Generales de la Iglesia de los Hermanos en Elgin, Illinois, camino a una conferencia de plantación de iglesias en el Seminario Bethany. Unos 25 feligreses y sus familias viven cerca de la prisión de Hortolandia, que es un centro para la banda de guerrilleros y delincuentes involucrados en el narcotráfico y otros delitos, añadió Inhauser.
Mientras tanto, activistas de derechos humanos han criticado a la policía por su respuesta violenta, que según ellos ha matado al menos a 33 presuntos pandilleros y puesto en peligro a civiles inocentes, informó ayer 18 de mayo el “Christian Science Monitor”. El Monitor dijo que los enfrentamientos violentos entre la policía y la organización criminal continuaron al menos hasta la noche del miércoles, y que más de 150 personas han muerto, incluidos 40 policías.
La organización criminal es el resultado de una decisión gubernamental de hace algunos años de poner bajo custodia a las guerrillas junto con la población criminal, afirmó Inhauser. Como resultado, se creó una especie de unión criminal, con una administración muy bien estructurada que ha orquestado unos 186 ataques, añadió.
“Otra cosa que asusta es el nivel de coordinación que tienen”, dijo Inhauser. Por ejemplo, la violencia se ha dirigido contra la policía y está tan bien organizada que miembros de la fuerza policial fueron atacados fuera de servicio o en sus casas.
Durante el pasado fin de semana y a principios de esta semana, el área de Sao Paulo quedó paralizada por incendios de autobuses utilizados para el transporte público, tiroteos contra policías y civiles, temores de ataques a bancos y el consiguiente pánico y embotellamientos masivos de tráfico, informó Inhauser.
Agregó: “No fue un momento fácil dejar casa”